FRUTO DE LA SIEMBRA

2 Corintios 8:9

"Porque ya conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que por amor a vosotros se hizo pobre, siendo rico, para que vosotros con su pobreza "fueseis enriquecidos".

Cuando Jesucristo se hizo pobre estaba sembrando en nosotros la semilla de la humildad, para que diéramos el fruto tal y como lo dice laPalabra Más la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va en aumento hasta que el día es perfecto. (Proverbio 4:18).

Con Dios todo es un proceso principio y fin (alfa y omega), Dios ya conoce el final porque él ya tiene predestinado para nosotros el fruto que daremos.

Si nos damos cuenta sembró en nosotros la oportunidad de dar los frutos conforme vayamos creciendo (buscando primero a Dios y los demás vendrá por añadidura), como el día da su fruto porque parte de la obscuridad a la luz, la luz que es Cristo(Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida Juan 8:12)

Génesis 8:22

Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera (siembra) y la siega (Cosecha), el frío y el calor, el verano y el invierno, el día y la noche. La siembra y la cosecha

Los frutos del Espíritu Santo: amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad (Gálata 5:22). AMOR = DIOS, PARECERNOS CADA DÍA MÁS A LA IMAGEN DE CRISTO , A LA ESTATURA DE LA PLENITUD DE CRISTO (Efesios 4:13)

Los frutos de la carne la muerte Yo he puesto hoy delante de ti (Deuteronomio 30:15) la vida y la el bien la muerte y el mal.  En ambos casos hay fruto si elijo la vida como Dios me manda el fruto que recibo es bien, bendiciones por contrario si elijo la muerte o sea el pecado recibo como fruto el mal. O sea la muerte porque la paga del pecado es la muerte

Dios es perfecto y único, él siempre pensó en darnos la oportunidad de sembrar y cosechar siempre supo que al crear la tierra y mientras ésta existiera no dejaría de sembrarse en ella y que siempre tendría su fruto, porque estaría acompañada de frío, calor, verano, invierno, día y noche, cada uno hace su parte dentro de la siembra para dar el fruto en cada momento.

Si tomamos un ejemplo como el frío, es necesario para aquella tierra que necesita dar su fruto en momentos donde se genera ese ambiente como las manzanas y uvas, por el contrario si es verano, se necesita para aquellos lugares donde se dan producto como el limón, mango, naranja. DIOS NO ACEPTA NADA A MEDIAS FRÍO CALIENTE O TIBIO (Apocalipsis 3:15-16 YO CONOZCO TUS OBRAS, QUE NI ERES FRÍO NI CALIENTE.....ERES TIBIO TE VOMITARÉ DE MI BOCA.

Si queremos dar el fruto de la siembra que Dios hizo en nuestra vida, tenemos que andar en los caminos del Señor, en obediencia a sus mandamientos, dar cumplimiento a lo que nos ha mandado a hacer. Separados de Cristo nada podemos hacer, nada somos. Solo en los caminos del Señor daremos los frutos que El espera de nosotros, frutos de bien y no de mal. (Juan 15:5)

Gálatas 6:7

No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará (cosechará).

2 Corintios 8:11-12

Ahora, pues, llevad también a cabo el hacerlo, para que como estuvisteis prontos a querer, así también lo estéis en cumplir conforme a lo que tengáis. Porque si primero hay la voluntad dispuesta, será acepta según lo que uno tiene, no según lo que no tiene.

Cuando la palabra nos dice que Dios nos da el querer como el hacer es porque primero coloca en nosotros la semilla (querer, lo que nos inquieta a buscarlo en todo momento, a leer su palabra) para que podamos dar el fruto de dicha siembra y esta no es más que hacer las cosas conforme a lo que Dios nos manda a hacer (obediencia). Recordemos que Dios tiene un propósito en nosotros y es que cada día busquemos y lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo (Efesios 4:13). Dios nos creó a imagen de Él, por lo tanto el fruto de dicha siembra debe ser buscar siempre ser cada día más parecidos a él. (Génesis 1:27 Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó)

2 Corintios 9:6 Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará (cosechará) escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará (cosechará).

 

2 Corintios 9:7

 

Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre.

 

2 Corintios 9:8

 

Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra;

 

2 Corintios 9:10

 

Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera (semilla sembrada), y aumentará los frutos de vuestra justicia, (pan al que come, alimento al necesitado)

 

2 Corintios 9:11

 

para que estéis enriquecidos en todo para toda liberalidad, la cual produce por medio de nosotros acción de gracias a Dios.

 

2 Corintios 9:13

 

pues por la experiencia de esta ministración glorifican a Dios por la obediencia que profesáis al evangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos; El fruto de la siembra, prepararnos para ser generosos y que no lo hagamos por obligación, sino de corazón, debemos de dar de gracia lo que de gracia recibidos.

 

Si hemos recibido palabra de parte del Señor, debemos compartirla con las personas a quienes Dios nos manda a hacerla, porque eso es fruto de siembra. Si por el contrario fue sembrada en nosotros la semilla de oportunidad de negocios y estar económicamente bien, debemos estar dispuestos a compartir el fruto de esa siembra, porque Dios nos coloca en lugar donde él está seguro que daremos el fruto de su siembra, ya sea en la iglesia, en el ministerio, en nuestro trabajo, en nuestras empresas, en el lugar donde vivimos.

 

Sembrar con generosidad (abundancia), dará fruto en abundancia

 

Sembrar con gozo (alegre conforme nuestro corazón), dará fruto en abundancia porque Dios ama al dador alegre.

 

Sembrar para todas las cosas, nos permitirá gozar del fruto de siempre tener para dar, mientras más demos más recibiremos (pero esto se debe hacer por obediencia no por obligación).

 

Por lo tanto Dios pone dinero en nuestras manos por dos razones principales:

 

1. Pan para comer, es decir para las necesidades diarias que tenemos

 

2. Semilla para sembrar, lo que significa dinero para invertir en su Reino (bendiciendo a otros, sembrando en el Reino de Dios)

 

1 Corintios 9:10

 

porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto.

 

Si tenemos la oportunidad de bendecir a una persona, podemos hacerlo compartiendo la palabra, dándole trabajo, dándole ánimo por algún inconveniente que tiene, ofrendándole, apoyándole en lo que hace, pero debemos hacerlo con la fe puesta en Dios y la esperanza que al hacerlo con gozo estamos sembrando una semilla en él para que Dios se encargue de hacer que de el fruto que tiene destinado para él. Recordemos que a Dios le agrada el dador alegre, y no se refiere al que únicamente da dinero o cosas materiales, no, lo importante es sembrar esa semilla que Dios ha sembrado en nosotros, el buscarlo cada día, porque lo demás vendrá conforme a lo que Dios dispone para cada uno de nosotros. Nadie da fruto por sus propios medios, todos damos frutos conforme a lo que Dios a predestinado para cada uno de nosotros.

 

Tú puedes ser Tierra: para dar fruto Tú puedes ser un Sembrador: para sembrar semilla y Dios decide el fruto

 

No pidas milagros a Dios, mejor pídele ser un provocador de milagros

 

CONCLUSION:

 

SI NO DAMOS FRUTOS, tendremos consecuencias, Dios hace todo perfecto, ha preparado para nosotros los muros que nos protegen, nos delimitan el terreno para que el enemigo no se acerque a nosotros, el Señor nos pone cercos a nuestra vida, lo hace con su iglesia, porque de esa manera no estamos en el terrenos del enemigo para no dar fruto de muerte (pecado). La cerca es la palabra que Dios nos da para mantenernos en sus caminos caso contrario nos salimos de la cerca y no damos el fruto que Dios quiere que demos. Dentro del cerco hay paz, seguridad, fuera de el hay muerte, pecado, estamos perdidos, condenados. Si se rompe el cerco que Dios nos puso, se abre la brecha que el enemigo utiliza para tratar de manejar nuestras vidas. Nosotros somos el fruto de la semilla que Dios puso en el momento de crearnos. El fruto de la siembra no depende del que hace la siembra, depende de Dios, pero es nuestra responsabilidad cuidar lo que se ha sembrado en nosotros para dar los frutos. Si recibimos la Palabra en nuestra vida, debemos atesorarla, buscarla, escudriñarla para que demos el fruto de esa siembra que han puesto en nuestra vida.

 

En la Palabra debe estar mi meditación de diana de noche para que el fruto de la siembra sea buena.

 

Romanos 8:28

 

Principio de la semilla

 

Todo obra para bien a los que amamos a Dios

En toda circunstancia hay una buena semilla que yo pueda sacarle provecho porque es de bendición

 

Ejemplo: cuando pecamos va implícita el arrepentimiento.

 

En lugar de enojarme impartir amor, En lugar de regañar puedo dar consejo 

 

En lugar de dar discurso de mis propias decisiones instruir a mis hijos conforme la palabra de Dios

 

Dirección o instrucción en lugar de regaño